
Algunas semanas pasado, en el fin de semana de 24 de septiembre, estuve La Mercè.
Un poco de historia:Cuenta la tradición que un 24 de septiembre de 1218 la Mercè se apareció al rey Jaime I y a san Pedro Nolasco, y les encomendó la creación de la orden de los mercedarios para rescatar a los creyentes presos en manos de los sarracenos. Esta virgen se convertiría en patrona de la ciudad después de que, en 1687, Barcelona lograra vencer una terrible plaga de langostas tras encomendarse a ella. Casi doscientos años más tarde, el papa Pío IX reconoció el patronazgo oficialmente y los barceloneses empezaron a celebrar popularmente la festividad, aunque la forma actual de las fiestas como compendio de tradiciones catalanas no fue adoptada hasta finales del siglo xix. fuente de informaciones: http://www.bcn.cat/merce/docs/es/programa2011.pdf
Pero hoy en día La Mercè es cuatro días de festivo, con tradición, teatro en la calle, danza, música… ¡Por supuesto, visité la fiesta!
El viernes, fui a Barceloneta para el fuego artificial y después bailé en el plaza Reial en los tonos de Aloe Blacc, conocido de su canción “I need a dollar”. Al final del noche fui a la Plaza Espanya para un concierto de música pop y rock.
El sábado, lloví desgraciadamente. Solo fui a el parque Ciutadella para una versión del ballet “El lago de los cisnes”, pero después el primer parte empezó de llover y el espectáculo terminé.
El domingo fui a el centro. Primera miré una tradición muy conocida; la tradición de Castells! Durante las fiestas los habitantes de diferentes pueblos y ciudades luchan contra el otro en una competición sobre quien puede construir una torre humana más alta. Es notable, pero no bueno para el presión arterial!
También visité la degustación de vinos en el puerto en domingo. Para cinco euros pudio recibir un vaso de vino y para otro cinco euros pudio recibir 3 vasos de vino. ¡Me encontré mucho! Ahí, probé un vino “al Catalan” (vea la foto).
Hubo un final espectacular de la Mercè.. un piro musical de treinta minutos!